jueves, 22 de marzo de 2012

Anchoas con ajo y ajonojolí.



No conozco a Marta de Cádiz, a quien debo este plato, solo se que le gusta el pescado, las especias y el mar.

Siendo de Cádiz he pensado que le gustarían unas anchoas, que también me gustan a mí, y siendo de allí, me la imagino corriendo en la playa de niña, como también yo corrí.

Puede que entonces soñara con ser sirena, en vez de princesa, que es lo tiende a pasarnos a las niñas que vivimos muy cerca del mar.

Puede entonces que le guste mi ingrediente, esta anchoa con cuerpo de sirena, que esta mañana fui a  buscar expresamente para ella, con la intención de agradar.




Tampoco conozco Cádiz, ni siquiera Andalucía, pero me la puedo imaginar. Con ese toque morisco que le dota de un aire exótico que no encontramos en otro lugar. No conozco Andalucía pero conozco algo del norte de Africa. Por eso digo, me la puedo imaginar. Presupongo pueblos de blancas paredes, luz inténsa y color azul, del mar, y del cielo. Como Sidi bou said.

Marta me hizo saber que le gustaban las especias. Navegando, no por el mar, sino por internet, encontré una receta marroquí, que añadía comino a las anchoas. Fui a buscarlo, y no me agradó.

Al final, me vine a casa con un botecito de ajonjolí, que no se muy bien si es una especia o una hierba, creo que más bien lo segundo, pero entiendo que no es una cuestión esencial, y luego he visto que le va fenomenal.




Mi plato de anchoas, lo he adornado con piñones como veís, para darle un toque mediterráneo, árabe, sigo pensando en Sidi bou said.

Para cuatro personas necesitaremos......







Ingredientes:

- 500 gramos de anchoas.
- 4 dientes de ajo.
- perejil.
- semillas de sésamo o ajonjolí.
- piñones.
- aceite de oliva y sal.






En una sartén ponemos el aceite a calentar, una cantidad generosa, y añadimos ajo y perejil picado muy pequeño. Lo tenemos unos minutos a fuego no muy alto, es importante vigilarlo bien, si se nos dora demasiado el ajo, obtendremos un sabor amargo. Añadimos las anchoas abiertas en libro, sin la cola y la espina central, previamente enharinadas. Les damos un vuelta y vuelta y las colocamos en el plato, pero reservamos el aceite con el ajo y el perejil en la sartén, y entonces añadimos el ajonjolí. Muy poco tiempo. He comprobado que, al igual que el ajo, en crudo se aprecia mejor su sabor.

Incorporamos la salsa por encima de las anchoas. Y adornamos con piñones.

Cada vez que veo piñones, me acuerdo del Hamster de Diego y María, que se llamaba piñón, aunque yo siempre lo llamé Pignon, como si fuera un Hamster francés. Ya se murió el pobre, pero ahora tienen otro, y ..... se llama igual!......adivinais por qué?





Me sorprendieron las anchoas con el ajonjolí. En mi caso, que pequé un poco de mucho ajo, resultó un asunto más de textura que de sabor. Fue divertido hacer crac crac, comiendo las anchoas. Me supo mucho mejor. En eso es un plato flexible, vosotros elegís ajo o ajonjolí, y según el caso u opinión, dais más protagonismo al uno o al otro en la cantidad. En cualquier opción, la sensación de algo crujiente en el paladar, está garantizada y es sensacional.

Las semillas tostadas de ajonjolí, también conocidas como sésamo, eran un ingrediente muy apreciado y de uso frecuente en el Antiguo Egipto. Cuando en 1922 se descubrió la tumba del faraón Tutankamón, dicen que encontraron semillas de sésamo!

Creo que me voy a aficionar a este ingrediente. Mi primer ensayo con él ha sido todo un éxito:


Estas anchoas con nombre de trabalenguas....   anchoas con ajoyajonjolí.





Bon appétit!

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...