martes, 10 de abril de 2012

Kringel de canela y horchata.



Hoy me encontrado con una tarde de lluvia y viento. Una tarde desapacible de abril. Los niños de vacaciones y en casa. El cielo negro no animaba a salir.

Hace una tarde de horno, me dije, y me puse con esta receta de Kringel que hace un par de días me venía rondando la cabeza. Nos la dejó Rosa Ardá en su blog Velocidad cuchara un blog para adictos a la Thermomix.

Este sitio ha inspirardo muchas de mis cenas y aperitivos. Es un blog con el que simpatizo. Lo de velocidad cuchara me gusta, y me gusta por una curiosa razón.

Me remonto a hace algo más de quince años, una cita con un chico a media tarde para tomar un café. Era la terraza del conocido Pokhara en la zona de Reyes Catolicos de San Sebastián. Todavía suelo ir alguna que otra vez.





Nos conocíamos de un par de sábados y teníamos mucho por hablar. A día de hoy, aun no nos hemos puesto al día, y eso que llevamos más de diez años casados.

No recuerdo en qué punto de la conversación intervino el camarero apostando nuestros cafés frente a cada cual como un reto. A ver quien revuelve más rápido! O al menos eso debió parecerle a aquel chico que tenía frente a mí.

Yo no me dí apenas cuenta y él enseguida dijo. Qué curioso! revuelves el café igual que yo!

No sabía de qué me hablaba y observé que ambos lo hacíamos en el sentido contrario a las agujas del relój. Tampoco sabía si esa era o no la forma en la que la gente revolvía, o en su caso agitaba, el café.




Al parecer la mayoría de las personas lo hacen al revés. O quizás somos nosotros los que lo hacemos de forma diferente al resto del mundo.

A partir de entonces me suelo fijar, y en efecto. Nuesto "giro a la izquierda" es algo excepcional. Y su "velocidad cuchara" su signo de identidad.

Impulsivo y dinámico, inquieto y trepidante. No camina, corre. Y por eso llega siempre a todo y a todas partes!

Aquella tarde aun no sabía que hoy jugaría con el "giro a la izquierda" y la "velocidad cuchara" en clave de cocina. Ni que revolvería para siempre el café junto a él.




Esta receta no precisa ni velocidad cuchara ni giro a la izquierda, hubiera resultado oportuna la coincidencia pero las cosas son cómo y cuando tienen que ser.

El Kringel es una especie de brioche trenzado de origen alemán que generalmente va relleno de azucar y canela.



Ingredientes para 6 Kringles:


- 120 cc de leche.
- 25 g de miel.
- 30 g de mantequilla a temperatura ambiente.
- 1 yema de huevo.
- 15 g de levadura de panadería.
- 300 de harina de fuerza, o de repostería.
- sal


Colocamos la leche, la miel, la yema de huevo, la mantequilla y la levadura en la Thermomix y programamos 4 minutos a 37º velocidad 2. Añadimos la harina y la sal y programamos 2 minutos vaso cerrado velocidad espiga. A continuación dejamos la masa levar durante dos horas.

Si no tenemos Thermomix entiendo que no habrá problema en batir primero la mezcla indicada, y añadir al final la harina y la sal poco a poco amasando manualmente.

Dividimos la masa en 6 trozos, para 6 Kringles. Extendemos la masa con un rodillo y la pintamos con una mezcla de canela, mantequilla y azucar ( 4 cucharadas, 100 g, y 6 cucharadas respectivamente). Yo he puesto 2 de las de azucar de azucar vainillada.

Posteriormente, la enrollamos y la abrimos longitudinalmente en dos sin llegar hasta el final. Luego la trenzamos como os muestro y la cerramos uniendo los bordes. Volvemos a pintar de canela y azucar, e introducimos los brioches en el horno durante 20 minutos a 180º. 






Esta tarde como veis he tenido a Martita de ayudante. No se si decir que me pesa que le gusten tanto las manualidades y la cocina, a veces....tengo que cocinar a escondidas, siempre quiere participar!! y la cosa se complica mucho, más que ayudar.... acabamos montando un lío




.....Como hoy, con un botecito de canela estampado contra el suelo desde un armario, en lo alto. Os lo podéis imaginar! Al menos hay un agradable olor.

Además del propio de este estupendo Kringel que nos ha encantado a todos. Lo hemos merendado acompañado de horchata. Me ha parecido un buen maridaje!






15 comentarios:

  1. Las veo genial!!!! tanto que las haré a la que pueda, te han quedado preciosas!!!bss

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  2. Que entrada mas tierna!!!!mis cuatro hijos reñían para hacer cosas en la cocina,me encanta recordarlos con sus manos llenas de harina...La receta muy rica pero lo mejor tu niña jejje.BS te sigo me gustan tus recetas

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  3. Me gusta tu blog, me gustan tus recetas, tus fotos... Pero lo que me ha encantado de hoy ha sido esa maravillosa historia de enamorados. Te felicito! Un beso!

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  4. Que bonito. Yo remuevo siempre el café al revés, pero lo mio no tiene mérito, soy zurda :D y las recetas no las suelo hacer pequeñitas, y eso que yo si lo soy, pero las manualidades mini son tan delicadas que creo que soy demasiado bruta para atreverme.
    Muchas gracias por preparar el Kringel :D
    Besossss

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  5. excelente!! haber cuando me animo yo tb, que me encanta!! seguramente lo haré así como los tuyos, en porciones pequeñitas, así salen más monos y comemos menos, jejeje

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  6. Te han quedado estupendos y la historia de la cucharilla y el café me ha encantado, a partir de ahora me fijaré yo también! jajaja me quedo por tu cocina!

    besitos

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  7. No se que me ha gustado más, si la receta, que promete muuuuucho, o la historia tan bonita y romántica con la que la introduces... tengo que pensármelo!

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  8. El Kringel ha sido una de las recetas más preparadas por los seguidores de velocidad cuchara en los últimos días, y es que la verdad, merece mucho la pena. Te lo dije en los comentarios de la foto del grupo, y te lo vuelvo a repetir, están preciosas las fotos, sobre todo la de las manos de tu hija... me encanta....!!! Enhorabuena...

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  9. Una pasada de fotos,al igual que la historia,has hecho una entrada precisosa,un beso!

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  10. MADRE MIA QUE COSA MAS BUENA

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  11. Me encanta como te ha quedado, pero me gustan aun mas las manos de Marta, que delicadas son.
    Curiosamente es algo en lo que yo también me fijo, eso de darle vueltas al café en el sentido contrario a las agujas del reloj, mi marido también lo hace y me ha sacado una sonrisa tu bonita historia.
    Un saludo y felicidades por tus preciosas imágenes.

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  12. Me ha encantado la receta y tu historia, voy a hacerlas sin duda!!!

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  13. Qué aroma más rico tendrán al hornearse... hummmm cómo huelen!
    Un beso.

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