viernes, 25 de enero de 2013

Ensalada de invierno con naranja confitada, nevada y granizada.




En en mes de enero y de febrero es cuando el invierno se manifiesta de forma más dura; la nieve a veces, el granizo, y el frío están presentes; y los sonidos del viento y de la lluvia componen su melodía contra los cristales de las ventanas. Salimos a la calle y se nos hiela la cara.

He querido dedicarle al invierno una ensalada. Para que vea que no le tengo miedo, que no me estorba, y que estoy encantada con él.

Una ensalada nevada y granizada.






La ensalada para mí es símbolo de vida y de bienestar; por el color, por la frescura. Y es así porque aunque no lo hayáis pensado nunca, lo que nos comemos aun está vivo. En efecto, lo descubrí este verano en los cursos "gastronomía, una reflexión con gusto" que organizó la UR. Hubo una ponencia sobre los alimentos como las ensaladas que se comercializan en bolsas; cómo se comportan, cómo evolucionan, y otros aspectos técnicos que seguro no os interesan.

Lo que más me impactó, es ser consciente, que no lo era, de que lo que había dentro de aquella bolsa que yo tenía en la nevera estaba vivito y coleando. Sigue..... como nos dijeron... "respirando".





En el invierno, en que todo o casi todo muere, empezando por el día... una ensalada es la mayor alegría.
Como por las noches me apetecen cosas más calentitas, como cremas, trato de tomarla en la comida; además consigo resolver de forma rápida el menú. Suelo acabar de trabajar a las dos o dos y media y a veces no tengo ese tema del todo centrado. Pues ensalada que te va! 

Los ingredientes de mis ensaladas son de lo más variopintos. Casi nunca preparo la clasica de tomate, lechuga y cebolla, porque me gusta jugar a inventarme cosas. Y en ésto de las ensaladas he encontrado un verdadero filón.







No recuerdo bien el momento en que fui consciente de que o me dedicaba a hacer ochocientas magdalenas o muffins con naranja confitada o iba a echar a perder los paquetes de Fortnum and Mason que con tanta ilusión me compré. No sabía que cundiría tanto y ahora en mi casa, hay naranja confitada para dar y tomar.

Así que un día, no me preguntéis por qué, me dio por ponérsela a la ensalada. Y como casi todas las ideas geniales sucedió por casualidad, o más bien por necesidad, que descubrí que era una combinación deliciosa. 

Hoy tras una semana o quince días, que ya he perdido la cuenta, de granizos, nevadas y demás azotes meteorológicos en casi todo el mapa, he querido hacerle un guiño al invierno incluyendo sus armas preferidas en mi ensalada de naranja confitada. 

Esto es para mí una representación como otra cualquiera de la "cocina lúdica". Ponédselo en la mesa a vuestros invitados y veréis sus caras! Anunciadla como "ensalada nevada y granizada".





Ingredientes:

- Unas hojas de rúcula.
- Unas hojas de canónigos.
- Pasas.
- Piñones.
- Queso fresco.
- Naranja confitada.
- Crocks de azúcar de color blanco.

- aceite de oliva, vinagre de módena, miel y sal para la salsa.


Preparación:

Se colocan debajo los canónigos, encima la rúcula, se desmiga el queso (tipo burgos) y se añaden los piñones, las pasas y la naranja. En un bol a parte se bate el aceite, vinagre, miel (yo de tomillo) y la sal. En la proporción de 1 cucharada de balsámico por cada 3 de aove. Se deja al lado para que cada cual se sirva a su gusto.

La mezcla es deliciosa, los crocks los pongo de adorno porque son demasiado crujientes para mi gusto, pero seguro que habrá quien disfrute con ellos. Feliz enero y febrero!!







Beatriz Tobegourmet.


11 comentarios:

  1. Que ensalada tan rica y que deliciosa idea!!! Y guauuuu.. Nunca hubiera imaginalo lo de las hojas de ensalada, creo que ahora me va a dar un poco de penica el comerlas, aunque eso sí, lo haré con mas respeto :) !!!

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  2. Bea, deliciosa!!!, la presentación es una monada, "granizada y nevada" genial, jejej, muy original...me da un poco de denterilla lo de que las hojas tienen vida. Estoy haciendo masa madre y me da hasta miedo, jejejje, bssss

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  3. Sólo con el nombre ya nos enganchas. La descripción del porqué todavía aclara más el que hayas decidido comer e inventar ensaladas en invierno, sí o sí.
    Una delicia que me ha encantado. Aquí hoy si salimos a la calle volaremos. Menudo día tan precioso de sol pero con un viento de horror. Un beso

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  4. Que linda!

    Adorei a sugestão!

    Beijinhos e bom Domingo;

    Aurea Sá

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  5. Me encanta la rúcula y conónigos, desde luego que la presentación y la receta me ha encantado, granizada y nevada, espectacular. Feliz semana.

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  6. Una presentación ideal. me encanta la ensalada con rúcula. Me quedo de seguidora viendo tus recetas. Saludos

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  7. Sencilla y de lo más sugerente. Un abrazo, Clara.

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  8. Muy fresca y diferente, esta naranja la tengo para las magdalenas, está muy rica. No sabía que hay aceite de módena! Besotesss

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    Respuestas
    1. Gracias Silvia! era un error! yo tampoco conozco aun el aceite de módena... ;D Veo que te lees el post como Dios manda... beso gordo!

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