viernes, 31 de enero de 2014

Galletas abeto, de castañas y queso. Receta.



Hace unas semanas recibí en casa unos cortadores preciosos con formas de muñecos de nieve, abetos, motivos navideños y de invierno. Venían en una lata chulísima, y lo cierto es que hasta ahora no he encontrado el momento para estrenarlos. Me encanta hacer galletas en casa, con mantequilla blandita, un toque de vainilla a veces... y amasarla con tranquilidad. Si afuera está lloviendo disfruto mucho más.

El calorcito del horno, el olor de la masa... son esos momentos felices que hacen que me guste el invierno. Porque francamente, el invierno es un rollo.




Nos salvan las Navidades, que por el momento me encantan, y los fines de semana que vamos a esquiar. Esto último, lo del esquí, ha sido un descubrimiento reciente. El Sr. Tobe, experto esquiador desde la tierna edad de ocho años, ha tenido mucha paciencia esperando que me decidiera. 

Este pequeño autoretrato de su papá, que dibujaba genial, da fe de la afición que ha habido siempre en su casa, y que yo no he compartido hasta que me vi en situación de fuerza mayor.

Fue en Suiza hace tres años. Nos invitaron a la estación de esquí de Wengen, para asistir a la Copa del Mundo de Esquí Alpino. Así que me fui a una tienda y le dije a la dependienta "póngame de todo, menos botas y esquís".




Llegué a la preciosa localidad de Jungfrau sin más ambición que hacer bonitas fotografías de paisajes nevados y aplaudir las carreras con mucho entusiasmo, pero me encontré con que siendo la única del grupo que no sabía esquiar nuestro anfitrión no tardó ni 24 horas en ponerme un "instituteur".

Resultó que el tal instituteur era amable, guapo y muy buen profesor, la nieve estaba en su punto idóneo y el paisaje no podía ser más ideal.... Así que regresé a casa deseando repetir. 

Y de esta forma fue como empezó mi historia con este asunto de esquí para regocijo del Sr. Tobe que ha vuelto con gran entusiasmo a practicar el único deporte que le gusta de verdad.




Estas galletas son ideales para tomar como tentempié en las pistas, ya que a fin de cuentas vienen a ser lo mismo que comerse un bocadillo de queso, pero más estiloso.

Harina, mantequilla, sal y parmesano con forma de abeto. Unas deliciosas galletas de invierno.




Ingredientes:

- 150 g de harina de castañas.
- 120 g de mantequilla en punto pomada.
- 60 g de queso parmesano.
- Una cucharadita de sal.


Preparación: En primer lugar rallamos el queso y a continuación lo mezclamos con la harina y la sal. Incorporamos la mantequilla y vamos amasando hasta conseguir una bola que no se pegue a las manos. Si así fuera, añadimos un poquito más de harina.




Envolvemos la bola en papel film y dejamos enfriar en la nevera al menos una hora, y si hacemos las galletas de víspera podemos dejarla toda la noche. Sacamos y estiramos con ayuda de un rodillo y  volvemos a enfriar unos 15 minutos. Volvemos a sacar la masa estirada y vamos cortando los abetos con un cortador. 




Colocamos las galletas sobre papel sulfurizado y las horneamos unos diez minutos a 180º. El momento para sacarlas es cuando veamos que los bordes empiezan a estar dorados. Aunque al sacarlas parezca que aun no están cocidas y estén algo blandas, al enfriar se endurecen.




Al estar hechas con harina de castañas son unas galletas aptas para celiacos. En casa gustaron mucho. Su sabor es buenísimo, especial, diferente, quizá más saladas que dulces, deliciosas en cualquier caso. Un fantástico tentempié como decía antes y también una opción muy buena para ofrecer en una merienda con un chocolate, o para envolver y regalar como detalle. 

Unas galletas riquísimas y muy fáciles de preparar. Estoy segura de que os van a encantar!





12 comentarios:

  1. Como siempre...que humor tienes en explicar tus historias...yo creo seriamente que deberías hacer un libro...pero YA!!!!!!!!!
    Un beso guapa...y me llevo la receta, que me ha encantado!!
    Gemma de Food&Cakes by GB

    ResponderEliminar
  2. Que bonitas tus galletas, bueno en general la entrada las fotos y las galletas me han parecido de 10 muy elegantes, muy bien presentadas y las fotos super bien tomadas ,que maravilla !!! Y que envidia Beatriz me ha encantado todo de tu blog ...Un blog sencillo elegante y muy enriquecedor que quieres que te diga yo la harina de castañas no la he usado nunca ..tampoco se si la venden cerca de mi casa tendré que preguntar en la herbolisteria a ver si hay que seguro que si ...funciona igual que una harina normal ?? o necesita algún cuidado extra ?? como tostarla remojarla o algo así ?? un besete y encantada de conocer tu blog ya no te lo digo mas veces me ha parecido muy chulo
    Mila

    ResponderEliminar
  3. Deliciosas como todo lo que sale de tus manos.
    Gracias

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Todo un honor viniendo del mejor pastelero que conozco, bueno.. después de Juan Angel, si me lo permites. Que sepas que soy suoer fan de vuestras pastas de Viena!!

      Eliminar
  4. Unas galletas de lo más apetecibles, y por lo que veo, sencillas de hacer! Además, el punto de queso le tiene que ir genial, y con lo que me gusta a mí, seguro que me gustan!
    Lo que no veo es mi dirección en el paquetito de la última foto, así no las voy a recibir nunca, jeje!

    Un beso, y feliz fin de semana!

    ResponderEliminar
  5. ohhh, Bea qué post tan bonito!!! a mi me gusta mucho esquiar aunque este año todavía no me estrenado: tengo las cervicales de pena...Los alpes suizos son una maravilla y no me extraña nada que te entrara el gusanillo del esquí.
    Estas galletitas tienen una pinta buenísima!! seguro que a mis esquiadores les parece una buena idea como tentenpié. Besos

    ResponderEliminar
  6. Ohhh, maravillosas galletitas, de lo más resultonas y originales. Como tentempié a la hora de esquiar o casi en cualquier momento...Tienen una pinta fabulosa!!!

    ResponderEliminar
  7. Que galletitas tan ricas, Bea!! Tu historia se parece a la mía solo que el Sr. Sabores, después de toda su vida esquiando, todavía no ha conseguido arrastrarme a mi a probarlo!!! Es que el frío y yo, no nos tenemos especial aprecio, y lo de caerme y partirme una pierna a mi edad, me da un respeto terrible, así que ahí ha quedado la cosa!!
    Jajajja, pero me ha encantado leer tu historia!! Besazos guapa!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jaja!! Yo sólo voy a esquiar cuando se prever soleado... el Sr. Sabores es otro santo me parece ;)

      Eliminar
  8. Como siempre, tengo que decir que me encantan tus entradas no sólo por las recetas, sino por tus historias y cómo las narras. De las galletas no puedo decir nada, salvo que es una pena no poder probarlas porque si pienso más en ellas me va a entrar una necesidad de comer algo dulce. ¡Es que te quedaron divinas!
    Besos y feliz fin de semana!

    ResponderEliminar
  9. Beatriz, tu receta es excelente como siempre...la presentación es sensacional, los dibujos de tu suegro son una preciosidad ¿que te voy a decir que no sepas? Yo en el tema esquí voy y vengo, empecé a los 11 lo dejé a los 20, volví a los 45 y ahora me da un poco de miedo, eso sí, sigo algo en ello,.byJose que parece que nació con unos puestos sigue dándole como si tuviese 15!!! nunca coincidimos en pistas, jajajja, me da miedo!! bsss

    ResponderEliminar
  10. Beatriz, si te contara yo mis experiencias en la nieve … y cómo sin saber cómo frenar, despertaba mi vena burra y me lanzaba contra el suelo, ja ja ja. Claro, que esa insensatez solo se labra en la juventud, porque ahora estaría para el encierro si de ir a esquiar hiciera lo mismo.

    Anda que no habré visto veces la harina de castañas, y anda que no habré estado tentada veces de comprarla. Pero pensé en primero idear una receta y luego comprar la harina. Pero en mi memoria la tengo más bien almacenada con lingüística y poco le queda para pensar en ese cometido. ¡Pero tengo unas ganas de hacer algo con ella :)!

    Besos y feliz finde.

    ResponderEliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...