domingo, 14 de septiembre de 2014

Cosas difíciles de cambiar.



Los mejores boquerones en vinagre que probé en mi vida los descubrí en casa de Lola. Las primeras noticias que tuve de Lola fue a la edad de tres años cuando pasé en su casa 2 meses como consecuencia del accidente de coche que casi me deja sin madre. Lola era y es una gran cocinera.

Fue en un regreso de vacaciones, evidentemente hace muchos años. Siempre que viajo por carreteras nacionales o comarcales y veo puestos de venta de fruta o verdura en el arcén, cada vez menos por suerte, recuerdo lo peligroso que es parar en mitad de la nada para cruzar sorteando coches que vienen en ambas direcciones a gran velocidad.

Nunca me he sentido culpable de aquello, aunque en esa compra por impulso yo tuve bastante que ver porque me puse muy pesada hasta conseguir que mi padre parara el coche y mi madre bajara a comprar.

Pero a cambio, tuve un pavor a la sangre desmedido que arrastré hasta bien mayor. Hay cosas que un niño de 3 años no debería de ver nunca. Con 23 años y con toda intención me hice voluntaria de ambulancias en Cruz Roja y lo solucioné definitivamente y con un par.

Fue en Alicante, y por entonces Oviedo, mi ciudad, quedaba demasiado lejos así que mi padre permaneció en un hotel hasta la recuperación milagrosa de mi madre en el hospital, y yo tuve la suerte de ser muy bien cuidada por una familia encantadora con la que ya permanecimos unidos toda la vida.

En uno de los veranos que regresamos a Alicante por vacaciones, ya crecidita, Lola nos hizo una de sus paellas estupendas y nos sacó como aperitivo unos boquerones en vinagre que sabían a gloria hechos por ella misma. Ya entonces me interesaba mucho la cocina así que me fui de vuelta a casa con una receta que unos 20 años después publicaría en un blog de recetas y gastronomía llamado Tobegourmet.

Mi madre sigue cruzando la calle sin mirar, pero acaba de cumplir 70 años y se encuentra fenomenal. Hay cosas en las que a uno le resulta imposible cambiar.



18 comentarios:

  1. Mi madre tiene una frase (que odio) y es :Yo soy así y no puedo cambiar.... en fin allí está..... me voy a ver los boquerones que en casa "vuelan" Buen domingo Beatriz :)

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    1. En algunas cosas se puede y en otras en casi imposible. Así que definitivamente hay que intentarlo con las primeras. Un beso.

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  2. Precioso post Bea, me encanta que nos cuentes estas cosas. Es una historia, afortunadamente feliz, pero no le quita el mal rato que pasasteis todos. Excelente haber pasado ese tiempo con Lola, y excelente tu modo de afrontar un miedo.
    Besos

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    1. Gracias abril por estar siempre ahí escuchando esas cosas. Un besote

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  3. Hay cosas imposibles de cambiar. A mi madre le destrozó la cara un taxi por salir entre los coches para cruzar una calle y como la tuya sigue pasando avenidas de mas de 6 carriles por en medio... Me pone enferma, muchas veces me dice que "llego tarde al baile!!!" ainss madres.
    Los boquerones tienen una pinta eestupenda.

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    1. Jopé Gema! Qué pasada. Veo que en todas partes cuecen habas. Un beso.

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  4. Lo que más me ha impresionado de tu post es la determinación para enfrentarte a un acontecimiento tan fuerte haciéndote voluntaria en ambulancias de La Cruz Roja. Tienes razón, después de lo que has contado eso es tener un par.
    Un besazo enorme.

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    1. Bueno, se me presentó la oportunidad porque empecé de voluntaria en servicios sociales al acabar los estudios, y pensé... por qué no? Me daba miedo lo que me pudiera encontrar, pero fue más fácil de lo que pensaba. Quizá con la edad, las cosas pasan, se digieren, o lo que sea que fuere.

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  5. Ay, Dios mío, Beatriz, esto que os acabas de contar debería ser, por muy variopintas razones, lectura obligatoria en las escuelas de mi país. Hoy no nos enseñaste acerca de un aperitivo maravilloso: nos hablaste del amor, de la esperanza, de la superación personal y de los milagros. Bien por vos y tu mamá, a quien seguramente le debes lo aguerrido de tu carácter.

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    1. Qué cosas más bonitas dices Silvia. Gracias! un beso grande.

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  6. Desde luego Bea no dudaba ni un minuto de que tienes un buen par!!! tremendo lo que cuentas!! la verdad que todas tenemos nuestras manías, ¿y qué decimos de los padres?. El mío (90) cruza por en medio de la calle (6 carriles) porque ¿como va a ir al paso de peatones que le queda a 2 metros? ufffff, gracias por ser así, creo que igual que tu madre, jajajaj y a Lola por dejarnos esta maravillosa receta, bss

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    1. Gracias a tí Marga por participar con tus palabras en este espacio mío más personal. Un beso!!!

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  7. Los pelos como escarpias me has puesto con tu narración...a lo que se une un nudo profundo en la garganta. Estos asuntos tan personales que, de vez en cuando, compartimos en nuestros rincones más públicos me resultan altamente emotivos. Sobre todo cuando se conoce a la persona que está detrás de ellos.

    Un beso enorme y feliz día :)

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    1. Gracias Carmen por tu comentario tan cariñoso. Yo ahora lo veo con más naturalidad y desde la distancia. Una gran distancia. Y no me importa compartirlo, porque me parece bonito hablar de lo que hay detrás... mucho más atrás, de un plato o una receta.

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  8. Tremendo relato Beatriz, y tremenda experiencia. Tanto, que si me lo permites, le resta importancia a unos estupendos boquerones que nos presentas. Porque lo que hay detrás de este post es un trocito Muy importante de tu vida, así en mayúscula. Por tu coraje, porque te hiciste mayor de golpe, por el amor que desprende y por tu deseo de superación de una experiencia desafortunada. Son esas cosas que nos curten y nos dan carácter. Y por eso y mucho más los post TbG se distinguen! Un abrazo enorme, petonets desde Bcn.

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    1. Gracias Montse, la vida está llena de algunas cosas Muy importantes, y cosas muy pequeñas y mucho más abundantes, como un rico plato sobre la mesa, que hay que saber disfrutar, sin éstas últimas, nada tendría sentido.Un beso.

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  9. Aquí estoy para conocerte un poquito más y la verdad es que por lo que ya te conozco, aunque tu historia es conmovedora (gracias a Dios que no hubo que lamentar mal mayor), esa fortaleza que demostraste en esos difíciles momentos las sigues mostrando cada día en todo lo que haces. Para bien o para mal, como bien dices, hay cosas que no cambian y ese es tu sello, no lo cambies nunca! Un besazo guapa y gracias por dejarnos entrar entre bambalinas!

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    1. Gracias Patry por venir a este rincón. Lo he abierto no sé muy bien para qué y por qué. Bueno... en principio por experimentar la sensación de publicar una verdadera bitácora, y ver la reacción de los demás. S tiene aceptación, aquí seguiré compartiendo pequeñas cosas de mi vida, que al final es seguro, y en lo esencial, muy parecida a la de todos vosotros. Un beso.

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